Parte esencial de la Real Cofradía, las Celadoras son un grupo de alrededor de cincuenta mujeres, que ponen a disposición de la Virgen todo su cariño, tiempo y alegría en pasar por las casas de los cofrades para cobrar los recibos y ofrecerles la lotería navideña.

Manifiestan así su amor a la Virgen, con su ejemplo de abnegación y Fe.

 

Celadoras

 

Relación de Celadoras de la Mare de Deu del LLedó

 

Agost Maset, Mª Antonia
Albella Sales, Francisca
Albiol Albiol, Manuela
Albiol Albiol, Vicenta
Albiol Cavaller, Mª Dolores
Albiol Gargallo, Mª Soledad
Alegre Sales, Consuelo
Alegre Viciano, Rosa
Almela Marín, Concepcion
Arrufat Arrufat, Milagros
Benet Castellet, Mª Carmen
Blanch Gil, Carmen
Blasco Ahicart, Mª Carmen
Bonet Ochando, Mª Carmen
Borrull Izquierdo, Pilar
Campos Solsona, MTeresa
Dolz Andrés, Elvira
Fabregat Fabregat, Mª Carmen
Fabregat Herrando, Josefa
Fabregat Segarra, Mª Carmen
Felip Arrufat, Mª Amparo
Felip Arrufat, Mª Dolores
Felip Arrufat, Mª Josefa
Fito Vives, Mª Isabel
Francisco Mingol, Carmen Rosa
Franch Moliner, Amparo
García Conesa, Alicia
García Diaz, Amparo
Gargallo Udias, Tica
Gascó Boters, Encarna
Gascó Gimeno, Pilar
Gisbert Guiral, Mª Carmen
Guillamón Celades, Maruja
Huguet Pérez, Mercedes
Jóvena Cervera, Conso
Llansola Escoin, Consuelo
Martínez Causaras, Francisca
Masip Loras, Mª Josefa
Mon Erdozain, Dolores
Mut Pascual, Concepción
Navarro Monserrat, Mª Lidón
Peirat Marmaneu, Paquita 
Peña Albella, Nati
Pons Gil, Mª Isabel
Pons Piquer, Dolores
Quintana Safon, Carmen
Suay Bordoy, Emilia
Suay Bordoy, Mª Concepción
Tarrega Cano, Mª Josefa 
Teba Teba, Mª Ángeles
Torres Climent, Carmen
 
 
En el boletín número 27 que fue publicado en el año 2014 encontramos un artículo redactado por una celadora desde su experiencia cómo tal.

LA EXPERIENCIA DE UNA CELADORA...

A mi querida Reina le quiero relatar un poquito de mi vida. Siempre le pedí a la Virgen que me gustaría poderla servir el resto de mi vida. Así sucedió al finalizar mi paso por la Junta de Gobierno, fue entonces cuando me ofrecieron ser celadora.
El trabajo de la celadora es antiguo, muy duro y a veces poco gratificante ya que en su mayor parte consiste en ir calle por calle y casa por casa, tardes enteras, vendiendo lotería, cobrando recibos, inscribiendo o dando de baja a cofrades, pero todo trabajo realizado con cariño y amor no tiene precio, como así sucede en este caso, ya que lo hacemos por la Lledonera.
Además de esta tarea diaria en ciertas épocas del año, también tenemos otras tareas como fomentar el amor por la Virgen en todos los castellonenses, realizamos algunos actos como por ejemplo en el 2012 el primer día de triduo que fue el 03 de mayo organizamos nosotras la misa, fue “la Misa de las celadoras” y tengo que decir que fue un día muy especial que seguro repetiremos.
Luego en las Fiestas de la Patrona, tenemos nuestros bancos reservados, para nosotras, que somos las que nos preocupamos de recoger ilusión, amistad y “dinerito”, que también se necesita, ya que hay gastos en todos los eventos. Por eso, Cofradía y celadoras vamos todos por el mismo camino, trabajar con ilusión sin nada a cambio, solo por amor a Ella.
El día más bonito, que es el día de la Fiesta Principal, podemos salir con teja y mantilla acompañando a la Virgen. Yo la acompaño con cantos luego de haber tocado la Sabatina. Tras acompañarla, dentro de la Basílica, todos esperamos su entrada para seguir emocionándonos cantándole los Gozos y la Salve.
No todo es trabajo para las celadoras. Una vez al año nos juntamos y nos vamos de viaje, pasamos un día fuera compartiendo experiencias, recuerdos y acrecentando nuestra amistad. Yo uno de los viajes que recuerdo con más cariño fue el que realizamos a Cuenca, ya hace unos cuantos años, fuimos en autobús, vimos su Iglesia, pasamos un ratito de compras, paseamos y nos fuimos a comer a un hostal y después la vuelta, fue un día perfecto. Con esta serie de actividades aumentamos nuestra fraternidad y unión, puesto que para servir a la Virgen debemos estar todas unidas.
Las celadoras tenemos la suerte de ser un grupo muy numeroso y bien avenido. Pasamos bastantes horas juntas en reuniones, en las Misas del cofrade y en algunos actos que organizamos y tengo que decir que para todas son momentos maravillosos, inolvidables y que disfrutamos muchísimo todas juntas.
Por otro lado, hay que agradecer y reconocer la tarea de la Tesorera de la Junta de Gobierno que es la que se encarga de organizar todas nuestras carpetas, recibos, viajes,…, es un trabajo muy costoso y por ello también debemos de agradecer y felicitar por lo bien que se hace y con el cariño que se lleva.
El ser celadora es una experiencia única que no todo el mundo tiene la suerte de vivir, por ello yo me siento una persona afortunada, ya que siempre he sido cofrade, también fui miembro de la Junta de Gobierno de la Cofradía y ahora tengo la suerte de ser Celadora y pianista de la Virgen, todo para poder estar cerca de la Lledonera, servirla y poderle dar las gracias por todo lo que nos ofrece día tras día.
Por ello, cuando me ofrecieron la oportunidad de escribir un artículo sobre qué se siente siendo celadora o cómo es la experiencia de serlo fue un momento muy especial y tengo que admitir que me ha costado expresar con palabras lo que siento y lo que vivo como Celadora.

Si tuviera que decirlo con pocas palabras diría:

“A la Verge vull cantar
A la Verge vull pregar
A la Verge vull tocar
Perquè sóc de Castelló,
i sóc filla de la Mare de Déu de Lledó”

Ser celadora es una experiencia ÚNICA e INOLVIDABLE.
Lidón Navarro Monserrat