Virgen peregrina de Viciano

 

En 2003 la noticia de la aparición de una antigua imagen de la patrona de Castellón en un anticuario de la calle del Mar en Valencia, corrió como un reguero de pólvora en los ambientes lledoneros. El archivero de la Cofradía lo notificó a la Junta de Gobierno de la Real Cofradía y su Presidente, vistas las posibilidades de la misma, se entrevistó con el concejal-procurador de la Basílica, Miquel Soler Barberá. Después de algunas averiguaciones y de pedir consejo a expertos en arte, el cuatro de diciembre del 2003 año se trasladaron a Valencia el concejal Soler, el presidente Torres, el tesorero Fabregat y el capellán de la basílica M. Francés con la finalidad de adquirir la citada imagen.

A su llegada a la ciudad fue mostrada al alcalde y custodiada en el propio despacho de la primera autoridad local. Pocas horas más tarde y por las gestiones del concejal-procurador, la valiosa y bellísima escultura era patrocinada generosamente por la Señora Mariló Boera, que la regaló a la Cofradía de la Virgen.

La imagen, como se ha escrito, constituye, a parte de su valor sentimental y religioso, un inapreciable testimonio de la mejor imaginería local del siglo XIX, dado que se puede atribuir con certeza al taller de los escultores Viciano. Se trata de una pieza de madera de unos 80 cm de alto por 60 de ancho, tallada, estucada, policromada, dorada al agua con base de bol y pan de oro fino bruñido al ágata.

La LLedonera lleva sobre su cabeza corona y aureola de plata, de una sola pieza, y la media luna a sus pies, piezas contemporáneas de la propia imagen y de un indudable valor e interés como obras de orfebrería de la época. Pero para mayor sorpresa la Virgen aparece documentada en 1879, con una minúscula datación pintada sobre su cabeza, aunque oculta a la vista por la corona.

Analizada concienzudamente esta Virgen del Lledó resulta ser una obra salida de las manos de Tomas Viciano Montó, fundador de la dinastía de los famosos escultores Viciano.

 

EL ESCULTOR TOMÁS VICIANO

“Tomás Viciano e Hijos” era el título de una empresa que tenía un taller de escultores, doradores y encarnadores en la calle de la Magdalena de Castellón de la Plana. Hoy esta calle, próxima a la Plaza de la Paz, lleva desde 1902 el nombre de “Escultor Viciano”.

La familia Viciano, conocida también como “los santeros”, porque se dedicaba a producir imágenes de santos, arranca del citado Tomás Viciano Montó, que se casó con Severina

Martí Alegre. Este matrimonio tuvo ocho hijos. Dos de ellos, Francisco y José Viciano Martí (1855-1898), alcanzaron fama de escultores.

Este último fue el autor de la estatua del Rey don Jaime en la avenida de su nombre, erigida por voluntad del también prior de Lledó, mossén Juan Cardona Vives. Otro de los hermanos, Tomás Viciano Martí (1852-1904), siguiendo el ejemplo de su padre se dedicó especialmente a

esculpir imágenes religiosas y a la elaboración de tallas de madera para la decoración de interiores de viviendas y comercios.

Esta de la Mare de Déu del Lledó es una de las pocas obras que se conocen de la autoría del maestro fundador.

Obras salidas del taller de los Viciano y conservadas hasta nuestros días son probablemente la imagen de San Antonio de Padua y la Virgen del Lledó del altar de los santos patronos, ambas en la Catedral de Santa María y una Virgen del Carmen en una colección particular de la ciudad.

 

En la actualidad se puede observar en la sala de Mantos, en la entrada de la Basílica, y se le conoce popularmente como “la peregrina”, ya que es la imagen que en ocasiones especiales visita las parroquias de la ciudad y otros lugares, así como anualmente el Certamen Literario que organiza en su honor la Real Cofradía.